
Un ciudadano británico de 30 años que se encontraba disfrutando su luna de miel en las paradisíacas Islas Seychelles, murió por las heridas sufridas tras un ataque de un tiburón, el 17 de agosto.
Ian Redmond, que se había casado el 6 de agosto, perdió un brazo y recibió mordeduras graves en la cintura, la espalda y una pierna durante el ataque, antes de que fuera rescatado por un catamarán y trasladado a un hospital.
De todos modos, los médicos no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
Gemma Houghton, de 27 años y esposa de Redmond, observaba desde la orilla como su marido buceaba a poca profundidad a 30 metros de ella, hasta que ocurrió el ataque y el horror fue visto por todas las personas que estaban tomando sol o nadando.

Las autoridades cerraron las playas, y se han dispuesto a cazar al tiburón, que se presume es el mismo que mató a un turista francés de 36 años, 2 semanas atrás, en la misma playa.
El ataque ocurrió en la playa Anse Lazio, isla de Praslin, una de las 115 islas que conforman las Islas Seychelles, al norte de Madagascar.
Desde 1963 que no se registraban ataques mortales de tiburón en estas islas.
