La principal razón esgrimida por el gobierno uruguayo para cerrar PLUNA fue que un fallo judicial emitido por la justicia brasilera en contra de la aerolínea uruguaya y que favorecía a dos ex-funcionarios de Varig, obligaba al estado uruguayo a pagar 500,000 dólares a cada uno, por lo tanto se podía asumir que si los 7,000 ex funcionarios de Varig decidían seguir el camino de esos dos funcionarios, teóricamente, se corría el riesgo de que Uruguay tuviera que afrontar juicios por 3,500 millones de dólares.Los funcionarios demandaron a Pluna por la sociedad que integró con Varig hasta 2006. Al momento de comunicarse los fallos, el gobierno había retomado el control de Pluna, por la desvinculación de Campiani, y la obligación de pagar los fallos en contra recaían a partir de ese momento sobre el estado uruguayo.
La cifra de 3,500 millones, lo dijimos en julio de 2012, es un disparate. Pero es muy probable, que si PLUNA seguía operando, tal vez no los 7,000, pero digamos un 5% de los mismos, o sea 350 funcionarios, seguramente habrían contratado abogados especializados en temas de litigio o de reclamos laborales, para cobrar la mayor cantidad de dinero posible, a través de cualquier manera posible.
Como todo, en la vida hay de todo. Pero si en algo se caracterizan los abogados litigantes, es que son persistentes, nunca se dan por vencidos y siempre buscan hasta el más mínimo detalle legal para ganar un juicio.
Sigamos suponiendo que los 350 demandantes no percibieran 500,000 dólares cada uno, sino la mitad, es decir 250,000 dólares cada uno. Es así que entonces llegamos a la cifra de 87,500,000 dólares.
El ahora ex Ministro de Economía, Fernando Lorenzo, tal vez no sepa mucho de turismo, y si bien estaba enterado de los notables ingresos que aporta esta industria a la economía uruguaya, a la hora de hacer números, no pensó en que PLUNA era una herramienta fundamental para traer turistas de Brasil, el simplemente pensó que esa aerolínea daba muchas pérdidas, y que no había nadie en condición de asegurarle que las mismas terminarían.
A eso se sumó el fallo judicial brasilero favorable a dos funcionarios de Varig, por 500,000 dólares cada uno. Y los potenciales futuros juicios.
Y para colmo, a apenas semanas de que el gobierno asumiera el control de PLUNA, el sindicato de la aerolínea decide hacer un paro, no de 24, sino de 48 horas, en el medio de las vacaciones de julio de 2012.
Un paro de 48 horas al gobierno que recién retomaba la dirección de la aerolínea.
Fue demasiado.
Hoy todos extrañamos a PLUNA y culpamos a quienes decidieron cerrarla.
No deberíamos olvidar a todos, absolutamente a todos los que tuvieron que ver con las tremendas perdidas que tuvo PLUNA por décadas. Algunos funcionarios picaros, algunos políticos picaros, algunos operadores mayoristas picaros, etc. Luego llegó Campiani, que también era pícaro, pero tal vez la suerte de PLUNA ya estaba sellada mucho tiempo antes de su llegada.
Darío Queirolo @pasaportenews
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