Darío Queirolo /// Mujica, Cánepa, Vergara, Pintado, Kechichian, acreedores de la ex PLUNA y todos los vinculados al sector de los viajes en Uruguay seguramente están deseando que los Bombardiers estacionados en Carrasco se vendan hoy mismo, o mañana a más tardar. Si es por la mañana mejor, no sea cosa que luego de almorzar, a los integrantes de algún juzgado se les ocurra cancelar la venta por la razón que fuere. Con Campiani y sus socios presos; con la Ley 18.391 declarada inconstitucional; con la gente de Alas Uruguay buscando alquilar aviones Boeings para su proyecto aeronáutico; y con la gente en general que ya está harta del tema PLUNA, en especial cada vez que se publican los gastos que sigue originando la permanencia de los aviones en manos del estado uruguayo y el costo que su mantenimiento le genera diariamente a los bolsillos de todos los uruguayos (420 mil dólares mensuales, es decir 14 mil dólares diarios), TODO el mundo está de acuerdo en que la venta de los Bombardiers debe ser inmediata.
Eso sí, en este proceso de vender los Bombardiers, nos atrevemos a sugerir 2 consejos:
1. Para la búsqueda de compradores, NO contratar a Paul Elbers, ni aunque se ofrezca gratis. Que Elbers siga disfrutando los 900 mil dólares que cobró por recomendar a Campiani, y se mantenga lo más alejado posible de la venta de los Bombardiers.
2. Para la redacción de cualquier documento sobre la venta de los aviones NO contratar al abogado Ricardo Olivera García, redactor de la Ley que liquidó PLUNA, por lo que cobró 450 mil dólares, y que resultó ser un fiasco, al ser considerada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia.
PROCESO DE VENTA DE LOS BOMBARDIERS
Para ayudar a que se entienda un poco la situación de los aviones Bombardier, comprados a esa empresa canadiense por Campani con la garantía del estado uruguayo, recordemos que una vez que el gobierno cerró PLUNA, para evitar que el principal patrimonio de la aerolínea (los aviones) fuera a parar a manos de los miles de acreedores (viajeros frustrados, proveedores, ex-empleados, etc.) el gobierno creó una Ley de liquidación que excluía a los aviones del concurso judicial de acreedores, al transferirlos a un fideicomiso. En principio la idea era preservar los aviones para usarlos en una nueva aerolínea, ya fuera el proyecto Cosmo o el proyecto Alas Uruguay.
El declarar la Suprema Corte de Justicia inconstitucionales los artículos que crearon y regularon el fideicomiso al que fueron transferidos los 7 Bombardier, estos pasaron de vuelta, al concurso de acreedores.
Entonces desaparece el fideicomiso y aparece, o es más visible, la Sindicatura, que es la que actualmente tiene a su cargo los 7 aviones.
¿Qué es una sindicatura?
Según la ley 18387, reguladora de los procesos concursales en Uruguay, cuando se declara el concurso de alguna entidad, en este caso PLUNA, un juez debe designar un síndico para que gestione los bienes de la empresa.
Para eso la Suprema Corte de Justicia cuenta con una lista de 30 actores de la que se debe elegir uno.
En el caso de PLUNA fue la jueza Tomassino la que designó a la Asociación Uruguaya de Peritos como el síndico encargado de gestionar y administrar los aviones y otros bienes. Gabriel Ferreira y Daniel Germán son los directores del Departamento Concursal de la Asociación Uruguaya de Peritos y quienes deben decidir la forma de vender los aviones, los inmuebles, y mas adelante como y a quien se le pagará la plata recaudada, incluyendo sus propios honorarios, que seguramente no serán poca cosa.
Opciones de venta
Daniel Germán informó a un periódico capitalino que estima que la venta llevará dos meses.
Las opciones por ahora son dos, vender los aviones en forma directa, para lo que se piensa contar con la propia fabrica Bombardier, actuando como broker.
O si esta opción falla, hacer un llamado a licitación, lo que implica más tiempo de demora para sacárselos de encima y la erogación de cientos de miles de dólares adicionales para el mantenimiento de los aviones.
Nos preguntamos, sin malicia pero siendo realistas, si a la Asociación Uruguaya de Peritos le sirve realizar la venta de los aviones lo antes posible, o si la demora en la enajenación de los aviones les generará más honorarios. En este ultimo caso, es entendible pensar que los síndicos no agotarán todos los recursos para deshacerse de los Bombardiers lo antes posible.
De ahí que le corresponde a cada integrante del Poder Ejecutivo marcar presión, respetando la ley y la autonomía de la Sindicatura, para que los benditos aviones canadienses salgan definitivamente del territorio uruguayo lo antes posible.
Fuentes varias
...................
