Un avión de la compañía surcoreana Asiana Airlines se estrelló el 6 de julio durante un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto internacional de San Francisco, California, y terminó incendiándose en la pista, lo que obligó a los pasajeros a abandonar la nave en toboganes inflables de emergencia. El accidente causó la muerte de tres estudiantes chinas y heridas a 61, según los medios estadounidenses. La mayoría sufrió quemaduras de distinto tipo. El Boeing 777 procedía de Seúl y llevaba 292 pasajeros y 16 tripulantes. La Autoridad Federal de Aviación (FAA) explicó que la aeronave se accidentó al tocar tierra. Al parecer golpeó la pista con la cola, que luego se desprendió, y comenzó el incendio. Imágenes de televisión de medios estadounidenses mostraban al avión envuelto en una nube de humo.
Aún no está claro el desperfecto de la aeronave que obligó al piloto a requerir un aterrizaje de emergencia.
Desde hace mucho tiempo los pilotos aterrizan con el piloto automatico, y esto implica que cuando hay situaciones que requieren ajustes de ultimo momento, los pilotos cada vez tienen menos pericia para manejar situaciones como la que presentó el vuelo 214, que aterrizó con una velocidad inferior a la indicada. Cuando los pilotos quisieron abortar el aterrizaje ya era demasiado tarde.
El accidente de Asiana está colocando en el tapete las demandas de muchos expertos, sobre rever el manual de los pilotos, para que vuelvan a tener el grado de exigencia que tenian décadas atrás.
