En la foto de 2007 un feliz Víctor Rossi, en ese momento Ministro de Transporte, estrecha la mano de un sonriente Matías Campiani, mientras el entonces Ministro de Economía Danilo Astori, parece muy incómodo al quedar en medio de un acuerdo al que apoyó en su momento, pero años más tarde reconoció que fue un error, algo que el ex ministro Rossi nunca admitió de forma rotunda. Desde este sitio hemos sido críticos con todos. Para nosotros no se salva nadie en la larga lista de errores cometidos por quienes dirigieron Pluna estas últimas décadas.
Por ejemplo, ¿asociar PLUNA con Varig? Es como asociar la empresa que produce Nix con Coca Cola. (Para que el ejemplo sea válido, por favor imaginar este ejemplo antes que el gigante chileno CCU adquiriera Nix).
Entonces, una cosa es vender tu pequeña empresa (Nix) a tu gigante competidor (Coca Cola), y otra muy distinta es asociarte a él.
Imaginando que Coca Cola y Nix se hubiesen asociado, y sabiendo que ambas empresas ofrecen el mismo producto, a los mismos clientes, en las mismas ciudades...¿a que producto piensan que los gerentes de Coca Cola le dará los mejores lugares en las góndolas de los supermercados, a su propio producto, o al que produce la pequeña empresa asociada?
Da risa escuchar los políticos uruguayos de aquella época, cuando argumentan "nos asociamos (Pluna) a la que en ese momento era una de las compañías aéreas más grandes del mundo (Varig)", ya que lo que omiten decir es que esa aerolínea (Varig) operaba las mismas rutas que Pluna.
Una cosa habría sido asociar a Pluna con KLM, en donde esta ultima no se pisaba para nada con la aerolínea uruguaya, y por lo tanto habría sido de esperar que KLM habría hecho lo posible para que su asociada uruguaya tuviese en la región los mejores horarios, frecuencias e imagen.
Pero los políticos uruguayos de turno (año 1995) asociaron a Pluna con la brasilera Varig, dejando no solo la gerencia en manos de Varig, sino que el directorio de Pluna Líneas Aéreas Uruguayas S.A., estaba conformado por 7 personas, cuatro de ellas nombradas por Varig y tres por el Estado uruguayo.
Si a Varig le iba bien, en el mejor de los casos le tiraría algunas migajas a su pequeña asociada. Y si le iba mal, como finalmente le fue, arrastraría a la pequeña Pluna a un desastre financiero.
Pasaron 19 años y ningún político de aquella época ha dicho "me equivoqué".
ME EQUIVOQUÉ: Palabras prohibidas en la cultura uruguaya.
ME EQUIVOQUÉ: Palabras absolutamente prohibidas para los políticos uruguayos.
De ahí nuestro reconocimiento a Danilo Astori hace bastante tiempo atrás, cuando se animó a decir las palabras prohibidas, respecto a la gestión que realizó para recomponer a la vieja y desgastada Pluna.
Pero quien ha quedado callado y ajeno a las citaciones judiciales, es Víctor Rossi, para nosotros, el gran ausente.
El Ministro de Transporte en aquel entonces, se equivocó, en primer lugar, en la negociación con Campiani desde el principio. Si fue por inocente o ignorante, no lo sabemos y no lo sabremos nunca.
Pero su error posterior fue mucho más grave, ya que falló miserablemente a la hora de controlar a fondo, mes tras mes, y año tras año, las acciones de Campiani y sus socios.
A modo de ejemplo, durante una entrevista realizada el 9 de setiembre del 2008, cuando Pluna S.A. eliminó la ruta Montevideo Madrid (el presidente de Pluna Ente 2005-2010, Carlos Bouzas, se enteró por la prensa), Rossi defendió la asociación con Campiani y negó la falta de control.
Los integrantes de PLUNA Ente, encargados de controlar a Leadgate (empresa de Campiani y asociados), eran personas de confianza de Rossi, y a él debían de obedecer y responder.
Si ellos fallaron, falló Rossi.
Rossi, ausente a la hora de controlar a Leadgate. De haberse realizado un control eficaz, el daño habría sido muchísimo menor.
Rossi, ausente a la hora de ser citado como responsable por fallar en los controles.
Víctor Rossi, el gran ausente.
Dario Queirolo/Pasaporte News
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