Nº 3.448 - Año XXI

Más datos sobre la estafa de Campiani y asociados

campiani_demaldeMientras los ex-directores de Leadgate, Matías Campiani (der.), Álvarez Demalde (izq.) y Sebastián Hirsch, ya duermen en la misma cárcel de Lavalleja que aloja al asesino Pablo Gonçalvez, se van sabiendo más detalles sobre las razones que llevaron a la jueza especializada en Crimen Organizado, Adriana de los Santos, a condenarlos por estafa.

Según informa el matutino El Observador, la jueza destacó que "Desde el inicio fue una cadena de irregularidades, omisiones y estratagemas artificiosos en beneficio propio y en perjuicio del Estado uruguayo y la sociedad en su conjunto".

La jueza describe cuáles fueron esas irregularidades y maniobras. Antes de retirarse del negocio, "se incrementó el valor de los aviones y un inmueble (revaluación neta de amortizaciones de activos), lo que generó un ajuste al patrimonio por U$S 27.652.823, disminuyendo así el patrimonio negativo. (...) Tal maniobra permitió disminuir las pérdidas de la empresa, demostrando una situación patrimonial financiera que no respondía a la realidad", expresa la magistrada.

La maniobra comenzó en febrero de 2007, cuando Campiani firmó el acuerdo preliminar por el que compra el 75% de las acciones de la ex Pluna. El documento fue firmado en el despacho del entonces ministro de Economía y hoy vicepresidente de la República, Danilo Astori. En su despacho estaba también el expresidente de la República, Tabaré Vázquez.

La jueza destaca que "el aporte de capital inicial" de Campiani y compañía no fue de US$ 30 millones, sino de US$ 15 millones. Cada uno de los tres socios aportó US$ 500 mil, destaca la jueza. El dinero restante lo aportaron otros inversores.

El objetivo de Campiani era "incrementar el valor" de la empresa "para su posterior venta, obteniendo así una ganancia". Pero la jueza advierte en el auto de procesamiento que "ese aumento de valor no operaba necesariamente por la mejora de la empresa, sino por el despliegue de una serie de maniobras y estratagemas".

A pesar de que Campiani firmó el preacuerdo con el gobierno en febrero, asumió la gerencia general de la ex Pluna recién en junio. Apenas se integró al directorio, Campiani argumentó que su empresa, entre febrero y junio, realizó gastos, y que esos gastos debían ser reembolsados por el Estado. "Leadgate Investment Corporation recibió pagos reparatorios por parte de Pluna Ente Autónomo por US$ 618.784, imputables según los indagados al concepto 'Pasivos ocultos', pero no aclarando cuál era el pasivo oculto en el caso específico por el que se verificó dicho pago", expresa la doctora De Los Santos.
La magistrada agrega que "no se acompaña la documentación respaldante que compruebe dichos gastos".
La jueza menciona en el auto de procesamiento algunas de estas transferencias por "pasivos ocultos". "El 1º de agosto de 2008 Pluna SA transfirió a Leadgate SA la suma de
US$ 436.197 por concepto de debida diligencia".

"Maniobras artificiosas"
Al mismo tiempo que recuperaban el dinero invertido rápidamente, Campiani y sus socios aumentaban el capital de la aerolínea a través de la compra de aviones a crédito (que luego de su partida, el Estado pagaría o pagará), de la venta de bienes, de la sobrevaloración de los bienes que conservaba y del cobro de bonos.

Campiani vendió un edificio en Buenos Aires, oficinas en Río de Janeiro, repuestos y accesorios de aeronaves e incluso un motor, que luego tuvieron que adquirir. Todo "por valor superior al aporte de capital inicial de US$ 15.000.000".

A su vez, "como gerentes, cada uno de los tres indagados percibía un salario mensual de US$ 17.000, a lo que se debe sumar cuantiosas cifras por gastos de representación, así como el pago de un bono de US$ 38.000 por la presunta buena gestión desarrollada en el año 2011, bono que se votaron ellos, con la mayoría de votos de los socios privados".

"Capítulo aparte merece resaltar que según lo declarado por el indagado Álvarez Demalde (gerente de Operaciones) la vida útil de los aviones oscila entre 15 y 20 años, no obstante ello, en los Estados Contables cerrados al 30 de junio de 2011 se extendió la vida útil de los mismos de 25 a 30 años lo que permitió disminuir las pérdidas de la empresa", agrega.
"A su vez, Pluna le alquilaba un avión a Aerovip, empresa concursada en Argentina que habían comprado y no tenía aviones. Pero, a su vez, Pluna le arrendada a Aerovip asientos de ese avión. Por lo que se desconoce cuál era el beneficio para Pluna, que era la empresa que estaba pagando el leasing DC (el banco canadiense), a su vez le pagaba a Aerovip por los asientos que le arrendaba en ese avión, por realizar una frecuencia que era de Pluna, otra maniobra más de los indagados en beneficio propio", expresa.

Entre los estratagemas, la jueza destaca "la calesita" con los cheques sin fondo con que le pagaron a ANCAP.
"Otras maniobras y estratagemas consistieron en gestionar préstamos garantizados por la venta de pasajes en nuestro país, Argentina y Brasil por la suma de US$ 30 millones".

La magistrada concluye en su fallo que "el plan de negocios proyectado no se cumplió por la voluntad deliberada de los indagados en beneficiarse en sus intereses personales".
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Dario Queirolo 2018

DARÍO QUEIROLO

Darío Queirolo, periodista especializado en viajes y turismo, con vasta trayectoria en la industria turística.
Comenzó a trabajar como agente de viajes en 1977, en Uruguay y los Estados Unidos.
Entre los años 1978 y 1980 fue guía de turismo en New York City y Washington D.C..

En el año 1980 estableció su agencia de viajes, First Class World Tours, en 501 5th Avenue, NYC.
Fundó la revista de turismo Infotur en 1983, primera revista en español para profesionales del turismo en Nueva York y Nueva Jersey. 

En 1999 comienza en Uruguay su proyecto PASAPORTE, con el lanzamiento de la primera guía bilingüe de turismo Pasaporte Uruguay.
En marzo de 2005 fundó el periódico digital Pasaporte News.